Los últimos días del año siempre son mis favoritos, porque mucha gente se larga de la ciudad y me la dejan disfrutar a mis anchas. Lo único malo es que esa gente regresa, y en unos días el caos de nuevo reinará. En fin, he de confesar que una de mis más grandes placeres en esta vida, después de dormir, es caminar. Mi caminata diaria de Metro Auditorio a mi trabajo, es de las cosas que Master Card no podría comprar. Creo que esos paseos me han ayudado a no enloquecer con el estrés del tráfico de regreso a casa y a nivelar mis niveles de serotonina y bilirrubina en la sangre.
Y, ¿por qué son tan especiales?
Ah pues aparte de nivelar mi estrés, como ya mencioné anteriormente, significan 45 minutos para mí misma, para mis
pensamientos, sin que nadie me hable, sin el estrés de las canciones nacas en
el camión o las nalgas adormecidas, el hecho de disfrutar de una hermosa vista,
de serenidad, de ver como la gente corre histérica a sus trabajos mientras yo
voy plácidamente caminando, tomando fotos, escuchando música y grabando
videítos en mi cel en la espera de algún día ser testigo de algo realmente
interesante, subirlo a You Tube y convertirme en la nueva estrella después de
los Vazquez Sounds o Werevertumorro :P
Mientras voy caminando, pienso en
un buen de mierdas, unas me sirven, otras la verdad son puros delirios
fatalistas míos. Como por ejemplo: a veces imagino que en medio de uno de mis
paseos matutinos, se irrumpe la tranquilidad y empieza a temblar horrible, así
trepidatorio, oscilatorio y centrifugatoriamente, que los cables se empiezan a
mover como columpios, las piedras saltan como antes e la estampida de ñus en el
Rey León, donde se muere Mufasa; la gente empieza a correr histérica aventando
todo a su paso, mientras yo las miro petrificada y que cuando doy vuelta en la
Torre Mayor, veo decenas de edificios hechos lasagna y el ángel volando por los
aires, mientras una grieta se abre justo en medio, donde están los picos esos
que separan los carriles centrales de Reforma… La verdad si me da un terror
inmenso pensar esas pendejadas, pero más terror me da el hecho de saber que en
cualquier momento en verdad podría pasar. Igual no tan apocalípticamente mamón
como lo describo, pero si algo parecido.
Luego también, mientras cruzo las
calles, he tenido la visión fatalista de que voy en la baba y de repente un
carro sale a toda velocidad y me avienta, haciéndome caer por donde está el
Tlaloc del Museo de Antropología, toda inconsciente y sangrada, pero que me
llevan rápidamente al hospital y cuando despierto, tengo una sutura en la
cabeza y he perdido la memoria de los últimos 5 años…
Seee, ya sé que se oye bien tiro
del coco, pero también he pensado lo opuesto. Por ejemplo, luego me imagino que
voy caminando por las calles de París (aprovechando la copia que es Reforma de
ahí) y que en lugar de ir al trabajo, me dirijo a tomar el café con mis amigos
parisinos para hablar de política y la crisis del Euro. Otro ejemplo, es que
mientras voy escuchando música, imagino que soy una cantante muy famosa, con
una voz mejor que la de Adele, y que estoy grabando el video de la canción de
mi más reciente sencillo, una canción tipo Someone Like You, pero en español y más chida, mostrando
mi bella ciudad, jajaja.
En lo que más me gusta pensar es
en el futuro, donde soy la mano derecha del dueño de la empresa en la que
trabajo y a cada rato me mandan a supervisar las operaciones de las diferentes
sucursales, porque soy la más chingona y capaz, mientras los demás cuentan la
historia de la chavita que llegó a los
24 años como recepcionista, ayudando a servir café y que ahora es ella a
quien le sirven café y preside las juntas de consejo :P
Desde siempre me ha gustado soñar
e imaginar cosas. Cuando pienso que mis sueños se hacen realidad, la sensación
de felicidad que me produce me motivas para hacerlos realmente verdad. Empecé con
ilusiones pequeñas y a medida que se fueron haciendo realidad, sentí la
confianza de soñar e imaginar cosas más grandes. No sé si sea ley de Atracción
o Psicomagia, solo sé que hasta ahora me ha funcionado ser tan imaginativa sin
importar que tan bizarros sean mis
sueños, porque entre más bizarros, más originales y entre más originales menos
demanda, menos competencia jajaja
Otra cosa que me gusta ir
haciendo mientras camino, es sacar fotos
y videos con mi cel a las cosas más simples, porque es como atrapar un pedazo
del tiempo y que cuando pasen los años y vuelva a ver esa foto diga: “Ahh te
acuerdas cuando esto estaba así?” o
cuando en la base del Angel de la Independencia hayan abierto ya un Starbucks o
Mc Donals jajaja
Por último, he de condesar que
una de las cosas que en verdad me causa conflicto, es La Estela de Luz de
reforma. Me dan ganas de convertirme en King Kong para subirme a ella y
partirla en dos como si fuera un palito de pan brilloso, igual hasta me
convierto en héroina Nacional. Pensar en los más de 3 mil millones de pesos que
gastaron en esa porquería me da asco, con eso hubieran alimentado a toda la
sierra Tarahuamara y de paso financiado mi viaje a Italia.. ay hoolaaa!
Y bueno, es una parte de todo lo
que voy pensando y haciendo de Metro auditorio a mí trabajo, por eso cuando me
dicen que estoy loca, que porqué no tomo un camión y ya, me limito a decirles:
“Por eso tú tienes lonjas, por wevon(a)”, porque explicarles todo este debraye
sería enredar más sus cabecitas.. y ya fin. Pónganse a hacer su tarea o a
trabajar.

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