Un Flanecito

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domingo 21 de agosto de 2011

Orden y Progreso: Flan Gobiérnate!!


Si uno no cree en sus propios sueños, nadie más va creer por ellos. Tener sueños más elaborados, son los que me han hecho levantarme en la mañana con energía, en lugar de quedarme dormida hasta las 4 de la tarde como antes, temiendo enfrentar un nuevo día.

Algunas personas me han dicho que a veces debemos hacer pequeños sacrificios para alcanzar lo que queremos, pero la verdad odio la palabra "sacrificio", me rememora a los Mayas descuartizando gente y echándola al fuego para ofrecercela a sus dioses. Además creo que cuando el camino a los sueños se ve como sacrificio, la felicidad de nuevo se torna como un fin y no como un medio. Creo que la clave esta en sentirse agusto desde que te paras por la madrugada con sueño y tomas el hediondo camión para un trabajo, hasta las vacaciones que con el conseguimos, porque si solo vivimos para los días de placer, el resto de la vida puede ser agobiante. Parece una utopía y lo sé, ni yo misma puedo creerlo, pero esto apenas empieza.

Para algunas personas podrá parecerles extraño , pero me cansé de complacer a los demás comprometiendo mis propios deseos y mi propio bienestar, me harté de tener miedo, incluso para levantarme por las mañanas a enfrentar la vida; me cansé de confiarle mis más íntimos secretos y sentimientos a gente falsa que yo creía mis amigos, de ser tan transparente, aún cuando no debía serlo, de sentirme desplazada y ser solo el pañuelo de lágrimas de los que sufren y que cuando dejan de sufrir o de necesitarme me abandonen... (ay hola)

Y pensándolo bien, si hay cosas de las que me arrepiento, como no haber elegido el área 2, en la prepa, en lugar de la 3, el haber entrado a la carrera equivocada, en haber llorado por un tipo por años y dejado pasar oportunidades de mi vida, como si la vida de los demás también se fuera a detener solo porque la mía estaba detenida; el haber postergado mis sueños por la estúpida serotonina, el no poder mostrar mis brazos sin preguntas incómodas, confiar en quien no debía, darle mí corazón a quien no lo quería, entrar a trabajos que no me gustaban solo por tener dinero y complacer las exigencias sociales, de depender de los demás, el permitir que mucha gente creyera que soy una estúpida... si me arrepiento y si pudiera regresar el tiempo lo cambiaría, aunque ¿cómo saberlo? Si ahora escribo esto es porque tuve la experiencia y en su momento actúe como mejor creía. Esa es la diferencia entre el arrepentimiento y la culpa.

Es penoso tener que comprender la vida a base de dolor, pero nadie nace sabiendo en quien confiar y en que no, cual es el camino correcto y cual no...
Necesito cambiar muchas cosas, olvidar ciertos comportamientos que yo creía correctos en su momento y reaprender nuevos. Me hace falta estar con las personas indicadas, que se adapten a mis nuevas formas de ver la vida, no aquellas quienes su persepción de mí se haya quedado estancada en los años anteriores.

Por otro lado, algunas exigencias sociales que yo creía la base de la felicidad y del éxito tienen que ser refutadas, porque pienso que la felicidad no es la misma para todos. Además. considero necesario tener siempre el valor de hacer lo que uno realmente quiere, porque cuando pienso si será o no lo correcto en el camino hacia la felicidad que ha trazado la humanidad desde siempre, puedo cohartar mi creatividad y cuando la creatividad muere, una parte de nosotros también lo hace.

Debo sanar heridas del pasado y recuperar mi corazón, porque ese siempre debe pertenecerme, si lo dejo en cuidado de alguien más, sé que no lo va a cuidar como propio, incluso podría romperlo con o sin dolo.
Creo que en la vida, solo hay dos cosas imposibles: Revivir a un muerto y obligar a alguien a que ame a uno. De ahí en fuera todo es posible y al tener solo dos restricciones en la vida, entonces las posibilidades de lograr mis sueños son prácticamente totales.

Aferrarme a una persona del pasado, es algo que ya no debo hacer, puedo hacerlo, pero ahí está la diferencia entre seguir adelante y buscar nuevas formas de amar y el seguir viviendo en un espejismo dejando pasar la vida y creo que ya no me puedo dar el lujo de eso, porque ya no tengo 18 años.

Pienso que el corazón no es tonto, el tonto es uno que le echa la culpa al corazón cuando uno es quien se aferra a la persona equivocada, porque la intuisión siempre está presente, esa corazonada que parece adivinar el futuro y prevenirlo de desdichas, pero por lo general uno no le hace caso, hasta que ya es demasiado tarde. Olvidarse de las cosas que no se pueden controlar, es muy liberador.

Por otro lado la disciplina y la constancia es fundamental, ser constante hasta el final y hacer lo que uno puede hacer hasta el último momento, creo que evita culpas cuando las cosas no salen como esperábamos. Enfrentar el día a día puede ser difícil, no siempre se dan las circunstancias adecuadas, o las demás personas pueden influir en algunos hechos, pero al final, son solo estúpidas 24 horas, nada a comparación con el resto de la vida. Tener miedo arruina la vida.

También he pensado que uno siempre debería ser indiferente tanto a críticas como halagos, de esta manera la opinión de los demás sobre uno no repercutirá en el amor personal de ninguna manera.
Debo aprender a vivir sin apegos, por que todo muere o todo se va, nada ni nadie es imprescindible, solo el aire. Duele demasiado perder a quien queremos, pero al final las cosas siempre son como tienen que ser y así como he llorado un día, al día siguiente puedo ser la persona más feliz del mundo, porque todo es pasajero, así como las personas y situaciones lo son, también lo es el dolor. El amor no se olvida, pero el sufrimiento si.

Al final todas las personas y situaciones dejan algo, por difícil que haya sido entenderlo en su momento. Pienso que una de las cosas que son símbolos de superioridad es precisamente la madurez para aceptar las cosas que no puedo cambiar y sacarles provecho.

Muchas veces he visto la ruina inminente ante mis ojos y en lugar de dar media vuelta y seguir mi camino, he permanecido ahí, como quien quiere evitar con las manos, que un edificio colapse durante un terremoto. Lo único que ha pasado es que las cosas se caen sobre mí de todas maneras y para salir y recuperarme, tengo que perder tiempo y vida. Es del tipo de cosas que solo hay que dejar que sucedan, talvez despues, de entre los escombros se pueda encontrar algo rescatable y útil. Todo es cuestión de paciencia.

Quiero que la recompensa sea mi medio y no mi fin.

¿Por qué no?



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