Un Flanecito

Mi foto
Mexico
Las narraciones aquí publicadas no siempre están relacionadas directamente con la persona que las escribe, puede contener historias recogidas de personas y situaciones ajenas a la dueña de este Blog. Gracias por su comprensión.

Chequen este blog tambíen

domingo 14 de agosto de 2011

Mrs. Horse- Faced



Dadas ciertas circunstancias y hechos poco favorables ocurridos en los últimos días, me ví en la necesidad de ir al lugar que he amado visitar desde que era niña y no iba desde "el año de la gloria" (2005, próximamente tendré que explicarlo, pero hoy no). No sé que tiene ese lugar, pero es mejor que el Prozac, el Clonazepam, la cerveza y la marihuana juntos... y no me refiero a un lugar al que solo se puede llegar en avión, con lujosos hoteles, turístico hasta sentir fobia social, ni al que todo mundo quiere ir, me refiero al pueblo de donde viene toda mi rama materna, la mitad de mis raíces, lo visitable por el momento... Es un pueblo alejado de todo, con servicios básicos, en vías de crecimiento, ubicado en Michoacán a 3 horas de la ciudad de México.

Siempre que voy siento mucha paz, podría quedarme por meses, lejos de toda la porquería de mi ciudad y no solo me refiero a la contaminación, el tráfico y a Eruviel, sino también a la gente enmascarada que me rodea, vamos que TODOS, alguna vez llevamos una máscara, dependiendo de la ocasión, pero hay gente que no se la quita ni para dormir, yu nou?

Lo único que lamento es no poder viajar como antes por todo ese bello Estado, vamos que, preferiría que "la droga llegara a mis hijos" a no poder ir a Morelia, Uruapan o Pátzcuaro, sin miedo a un estúpido retén o cosas por el estilo...

Eran las 3 de la mañana, del segundo día, todos dormían menos yo. En el techo oía pasos, en verdad los oía, al principio parecía ser un gato, después como si una persona pequeña corriera sobre el techo, a eso lo acompañaba una lluvia tremenda con truenos que iluminaban la ventana, era entre terrorífico y acurrucador. Pero lo más más atemorizante, fueron mis ganas de orinar, de esas que la vejiga ya no puede más y si te acuestas boca abajo sientes que explotas. Entonces tenía dos opciones: Salir en medio de la madrugada, entre lluvia y pasos en el techo y aún peor, el riesgo de toparme a la Señora Cara de Caballo, frente a frente viéndome orinar, o bien aguantarme toda la noche y esperar a que amaneciera para salir corriendo, después de una noche tormentosa con sudor frío y dolor abdominal. Después de pensarlo como por dos horas, finalmente me arme de valor, era la cara de caballo o el dolor abdominal y la verdad pensé que la señora cara de caballo era mejor a una infección en las vías urinarias o una cistitis.

Entonces salí, procurando no hacer ruido, pero parece que la puerta se esmera más en rechinar, en fin, como el baño estaba cerrado, saqué mi instinto animal y entre la maleza me bajé mis pantaloncillos, adopté la famosa posición aguileña y órale. Finalmente lo único parecido a un caballo que ví, fue mi forma descomunal de orinar, como si me hubiera bebido una barrica de cerveza entera, y lo único terrorífico que sentí, fue mi pijama húmeda de líquido biológico por la falta de equilibrio y habilidad para hacer mis necesidades en superficies a desnivel....
Terminada la misión, me cambié y regresé a mis aposentos, como toda una triunfadora (XD), con las ganas de que algo realmente interesante sucediera, pero no sucedió. Finalmente esa noche planche oreja como hace años no lo hacía.

Después de mi interesantisisisisisima anécdota, ahora si puedo contar acerca de mis reflexiones en la barranca, junto al río.

Al día siguiente me sentí mejor, con respecto al hechizo lanzado por la bruja malvada, el cual me alejo de mi príncipe amado, malvado y azul, como Pitufo.

Lo que pasa es que hay un dragón de dos cabezas que custodia mi castillo y me separa de mí amado, malvado y azul príncipe y de cualquier otro que se pudiera acercar. De hecho a muchos los ha matado en sus intentos por conquistar mi corazón y otros han huído temblando de miedo y orinándose en sus calzoncillos. Por tal motivo, debo vivir estoicamente mi soledad y tristeza, hasta que yo misma sea quien se atreva a vencer al dragón, en un duelo a muerte, además de que es mi responsabilidad, los príncipes en general con muy jotos para hacerlo.

Creo que ya se corrió la voz de la Princesa malvada, bebedora de brebajes mágicos y su mascotita mitológica, por lo que últimamente nadie se acerca a mi castillo. Supongo que también tienen que ver las osamentas colgadas a la entrada... talvez debería quitarlas.

Me gusta sentarme en uno de los jardines de mi castillo, desde una banca puedo ver pasar los carruajes en los caminos aledaños y trato de olvidar a mi último príncipe azul, mientras acaricio a mi dragón de dos cabezas, que está acostado debajo de mí, e  intento pensar qué hacer con él, si matarlo o simplemente domarlo, para que los príncipes azules, vuelvan a entrar a mi castillo. Pero también tengo que entender que él actúa por instinto de protección, aunque siempre tiende a exagerar.

En lo que pienso que hacer, bebo de mi brebaje mágico, ese que me hace olvidar y finalmente caer en un sueño profundo, que ni con un beso de lengua de amor de mi príncipe azul, podría hacer que despertara.

También he pensado en las princesas de reinos más lejanos que el mío, ellas no tienen dragones de dos cabezas custodíandolas día y noche, talvez por eso mi príncipe amado, malvado y azul como Pitufo, las prefiere a ellas, a tener que arriesgarse a ser el snack de mi mascotita.

Y a todo esto, por qué tiene mi dragón dos cabezas?? Es sencillo, la bruja malvada le puso dos cabezas para que una me cuide de mí misma y la otra me cuide de los demás y a pesar de que ambas tienen mentalidades opuestas, hay algo que tienen en común y es el hecho de pretender proteger a toda costa mi integridad. A veces quisiera que un día, de repente le surgiera una tercer cabeza, la cual fuera sensata y equilibrada, pero talvez sea una utopía, mientras yo no siga teniendo compasión del dragón y no deshacerme de él de una vez.

Como sea, esta historia aún no tiene un final, esta por escribirse, talvez aún tengan que morir más príncipes, hasta que llegue el adecuado o yo me haya liberado del dragón...

Después de mi debraye monumental, seguí mi viaje, más tranquila de las penas que me agobiaban, y es que las metáforas, siempre sirven para quitarle lo crudo a la vida real. Lo importante es que estoy mejor y tengo ganas de pelear por mí vida, después de tanto desperdicio de tiempo y sentimientos, yu nou?

Y colorín colorado, esta entrada se ha terminado y es que ya me cago de sueño....










0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comenta algo, anda échale!!